Center for Biological Diversity

Para publicación inmediata, abril 11, 2023

Contacto:

Victor Alvarado Guzman, Comité Dialogo Ambiental, (787) 543-9981, dialogoambiental@gmail.com
Federico Cintrón Moscoso, El Puente de Williamsburg, (787) 529-5802, fcintronmoscoso@elpuente.us
Carlos Alfredo Vivoni, Frente Unido Pro-Defensa del Valle de Lajas, (787) 406-5057, alfredovivoni@gmail.com
Michael McGinnis, Office of U.S. Rep. Nydia M. Velázquez, (202) 225-2361, michael.mcginnis@mail.house.gov
Augusta Wilson, Centro para la Biodiversidad Biológica, (585) 503-8765, awilson@biologicaldiversity.org

Una Demanda Impugna los Fondos de FEMA destinados a Reconstruir la Red Eléctrica de Puerto Rico Basada en Combustibles Fósiles

WASHINGTON— Grupos de conservación y comunitarios han presentado hoy una demanda contra la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias y el Departamento de Seguridad Nacional acerca de los planes de reconstruir la red eléctrica de Puerto Rico y volver al modelo centralizado de producción de energía basado en combustibles fósiles en vez de invertir en la energía renovable distribuida que necesitan los puertorriqueños.

“Las plantas de producción de energía basada en combustibles fósiles producen agentes contaminantes que envenenan la salud y matan a nuestros vecinos y a todos los demás seres vivos que viven alrededor,” en palabras de Victor Alvarado Guzman de Comité Dialogo Ambiental. “Las toxinas que producen estas instalaciones también perjudican el aire, el agua y la tierra. Por esta razón, los fondos procedentes de agencias como FEMA se deben usar en proyectos de energía renovable, especialmente de energía solar en techos.”

La demanda presentada en el Tribunal Federal de Distrito en el Distrito de Columbia impugna la falta de consideración que FEMA ha prestado a la energía solar en techos, el almacenamiento y otras formas de energía renovable distribuida en los proyectos destinados a proporcionar electricidad a comunidades puertorriqueñas en riesgo debido a una red arrasada por huracanes. También indica que FEMA ha quebrantado la ley federal al no considerar el daño medioambiental causado por la reconstrucción y la reubicación de la contaminante infraestructura de combustibles fósiles, lo que incluye poner en peligro la limpieza del aire y el agua y las especies en peligro de extinción.

“La dirección planteada por FEMA y el gobierno local para restaurar la infraestructura de producción de energía en Puerto Rico, una infraestructura desfasada y contaminante, es contraria a la necesidad de adaptación al cambio climático y mitigación de sus efectos,” en palabras de Federico Cintrón Moscoso, director de programa de la Red de Acción Climática Latina de El Puente de Williamsburg en Puerto Rico. “Esta dirección extiende la vida de los combustibles fósiles y frena cualquier progreso hacia las energías renovables. También perpetúa la desigualdad hacia las comunidades de justicia medioambiental que se ven afectadas desproporcionalmente por el cambio climático. Hay otras alternativas, y exigimos un cambio de rumbo que promueva soluciones reales y justicia climática.”

Cinco años después de que el huracán María devastara Puerto Rico, provocara miles de muertes y decimara la red eléctrica del archipiélago, la cual ya era frágil de por sí, FEMA está planeando finalmente gastar los fondos destinados a paliar las consecuencias de los desastres naturales en hacer reparaciones permanentes a la red. Sin embargo, la agencia planea invertir al menos $12 mil millones en proyectos que afianzan a los puertorriqueños a depender de los combustibles fósiles. El proyecto de FEMA entra en conflicto con la Ley de Puerto Rico de 2019 que establece el objetivo de basar el 100% de la producción energética en fuentes renovables para 2050 y el propio plan energético de Puerto Rico basado en la producción y almacenamiento de energía solar.

“Puerto Rico necesita soluciones locales para adaptar opciones de energías renovables que no comprometan la seguridad alimenticia,” en palabras de Carlos Alfredo Vivoni de Frente Unido Pro-Defensa del Valle de Lajas. “El gobierno local parece estar comprometido con el patrocinio de proyectos fotovoltaicos a gran escala en tierras agrícolas protegidas o en tierras ecológicamente sensibles. Eso necesita cambiar. FEMA necesita garantizar que las soluciones en techos de viviendas, con paneles fotovoltaicos y baterías, sean evaluadas como las opciones más resilientes, ya que los proyectos a gran escala han demostrado ser poco fiables después de huracanes. Podemos adoptar opciones de energías renovables resilientes a la vez que protegemos las tierras agrícolas.”

La infraestructura a base de combustibles fósiles en Puerto Rico se encuentra en comunidades de bajos recursos de manera desproporcional. Las personas viven con la contaminación creada por esta infraestructura, lo que incluye dióxidos de azufre, plomo, sustancias químicas cancerígenas como el benceno y el formaldehído, y cenizas de carbón.

En 2021, Luma Energy, una corporación privada Americana-Canadiense, asumió el control del sistema de distribución público del archipiélago. LUMA será una de las principales receptoras de los fondos de recuperación de desastres y mitigación de FEMA. En enero, se adjudicó un contrato a Genera PR, una subsidiaria de la compañía estadounidense de gas natural licuado New Fortress Energy para hacerse cargo de la generación de energía en Puerto Rico.

“FEMA tiene una oportunidad única para transformar el sistema eléctrico de Puerto Rico en uno más resiliente que proteja a los puertorriqueños de futuros huracanes,” en palabras de U.S. Rep. Nydia M. Velázquez, (D-N.Y.). “Si bien es cierto que el gobierno local tiene amplia discreción sobre la reconstrucción del sistema eléctrico, FEMA puede hacer mucho más para considerar seriamente las alternativas de energía renovable distribuida y sus beneficios a largo plazo para Puerto Rico. El mejor uso de los fondos para recuperación de desastres, y la búsqueda de justicia ambiental para la isla, requieren este curso de acción.”

El sistema eléctrico de Puerto Rico, el cual es centralizado y depende de combustibles fósiles, es vulnerable a los daños causados por las tormentas, traídas al archipiélago por la crisis del cambio climático y que se desarrollan cada vez con más intensidad. Las fuentes de energía solar distribuida tales como la energía solar en techos, las microrredes solares y las comunidades de energía solar han demostrado de manera repetida que pueden mantener las luces encendidas cuando se cae la red.

Un informe reciente del Departamento de energía de los Estados Unidos determinó que Puerto Rico tiene el potencial más que suficiente de usar fuentes de energías renovables y satisfacer la demanda energética. También determinó que los residentes prefieren la energía solar en techos y otras fuentes de energía distribuida frente a opciones de energía renovable a gran escala debido a la resiliencia de estas opciones y a la posibilidad de preservar terrenos agrícolas y de relevancia medioambiental.

“FEMA no tiene por qué comprometer miles de millones de dólares en una red eléctrica sucia, poco confiable, centralizada y basada en combustibles fósiles que, además, queda garantizado, va a sumir a las familias en la oscuridad la próxima vez que pase una tormenta,” en palabras de la abogada Augusta Wilson del Centro para la Biodiversidad. “Los puertorriqueños han exigido explícitamente energía solar en techos y acumuladores, aprovechando así la oportunidad de que el archipiélago se convierta en un ejemplo global de lo que puede ser un sistema de energía seguro y resiliente. FEMA está ignorando a los puertorriqueños y a la emergencia climática con imprudencia para enriquecer a las compañías colonizadoras de extracción de recursos.”

La demanda de hoy fue interpuesta por el Centro para la Diversidad Biológica y otros nueve grupos comunitarios de Puerto Rico: Alianza Comunitaria Ambiental del Sureste, Campamento Contra las Cenizas en Peñuelas, Casa Tallaboeña de Formación Comunitaria y Resiliencia, Comité Caborrojeño Pro Salud y Ambiente, Comité Dialogo Ambiental, Comité Yabucoeno Pro-Calidad de Vida, El Puente de Williamsburg, y Frente Unido Pro-Defensa del Valle de Lajas.

The Center for Biological Diversity is a national, nonprofit conservation organization with more than 1.7 million members and online activists dedicated to the protection of endangered species and wild places.

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